Fóllame pero ¿Sabes qué? No me jodas. Me gusta ir de sobrada por la calle, ver cómo otros se derriten por mis huesos y me echan una mirada de arriba abajo. Me vuelvo a casa, recuerda que es la última vez que vuelves a ver mi cara y que disfrutarás conmigo en la cama. No te fue fácil llegar a pedir lo que pediste, te lo di cuando a mi me apetecía. Pero ahora no pidas más, debo irme. Sí, olvídate de que me conociste. Ya pasó mi estado de embriagadez, olvídame. Cojo mi bolso y salgo corriendo hacia la parada de autobús, encuentro en mi bolso tu número y una nota que dice: No quiero joderte pero llámame si te apetece.
Arrugo la hoja de papel y cuando estoy a punto de tirarla, me lo pienso. Vuelvo a guardarlo en el fondo de mi cartera, no quiero acordarme más de ti. Porque puede que me esté enamorando de la persona equivocada, y yo jamás prescindo de un amor. Es por eso que olvides mi cara, mis besos. Ya me follaste ¿No? Ahora, no me jodas la vida, el amor solo me trae desgracias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario