-Visitas-
18 julio 2012
Quiero que sea él.
Que si, el tercer lunar de su espalda lleva grabado mi nombre y terminaré por desgastarle los labios en los dias que decidimos comernos a besos, y la imposibilidad de imaginarle con otra persona en un pasado o en un futuro ocupa mis horas. Es agradecido y siempre tiene una palabra amable incluso cuando sabes que no llevas razón, y sabe como reñirte de tal manera que sabes que solo quiere lo mejor para ti, para vosotros. No voy a hablar de su sonrisa, porque solo de pensarlo escucho una canción de fondo y se me acelerá el corazón y malditos estupidos los que asumimos el riesgo de enamorarnos, porque nos volvemos vulnerables y maldita casualidad que quisiste que él apareciera en mi camino. No sé como pudieron dejarte marchar, como pudiste encontrar a alguien que dejará de ver lo que yo veo hoy en ti, tengo la teoría de que jamás vio tu sonrisa al despertar, o fue incapaz de colocarte las gafas, tal vez jamás recorriste su espalda con tus dedos, o conoció tus pies frios, pero te puedo asegurar que aunque cambie el color del cielo, aunque se derrita el hielo de mi copa, ahora mismo, quiero retenerte a mi lado. Estoy segura, quiero que sea él.
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